No es de extrañarse que metrópoli de tan remarcada europea descendencia y cultura innove en aplicaciones de uso cotidiano en el viejo continente. Me refiero al yiid.it que si no es conocido por usted, le recomiendo que lo recuerde ya que promete y promete mucho para cumplir. Este botoncito de apariencia ingenua puede ahorrarnos tiempo, esfuerzo y permitirnos gritarle al mundo, bueno, a nuestro mundo de redes sociales tan bastas que hay, qué es lo que nos gusta, maravilla o encanta y qué es lo que, sencillamente, no vale la pena…
No cabe duda que los tiempos cambian. Es hora de aventarse a lo que la vida contemporánea nos ofrece. Y para esto hagamos una reflexión: 1) ¿Qué somos? ¿Twitter? ¿Facebook? ¿LinkedIn? ¿Google Buzz? ¿Xing? No se limite, nadie lo hace. Uno, dos, todos… al parecer mientras más enredado esté uno, paradójicamente, más “comunicado” uno anda. (Sí, así de contradictorio es el hombre informático: Usted). 2)¿Dónde estamos? En una página de deportes como la argentina lamitadmas1.com.ar que ya usa el botón yiid.it o ¿tal vez de moda? ¿Alguna noticia que sobresale? Otra que raya en la insensatez, ¿indigno de ser visto por tus contactos a tu parecer? O cualquier elemento que quisieses recomendar por arte de magia a todos tus amigos, conocidos y agregados accidentales, con sólo un pequeño y discreto ¿clic? Sí, no estamos soñando querido lector, un clic y todos se enteran… ¿Realidad o magia pura? Y para terminar nuestra introspección, nuestra última pregunta (Suelte el aire, ahora puede respirar.) ¿A dónde vamos? Para tan fuerte pregunta, fuertes declaraciones… Nadie habla de límites, el internet es el límite. Infinito: concepto redefinido. Nuestros padres hablaban de un cielo infinito, pero para las nuevas generaciones, el cielo no es suficiente. ¿Y qué se podía esperar? Infinidad de páginas, todas con el idílico botoncito que ya me cae tan bien, veo algo que me gusta o que me hace voltear el estómago y ¡CLIC! sonido mágico que automáticamente me permite no sólo chismearlo a mi Face, a mi Twit y a todas esas enredosas redecillas chistosas que, queramos o no, sí afecta nuestro mundo. Nuestro mundo…
Hablo del mundo en el que usted, yo, todos vivimos, comemos, dormimos y usamos todos nuestros sentidos. Aclaro el punto, ya que se puede malinterpretar al mundo paralelo al estilo superman que tenemos pública y/u ocultamente en alguna de estas redes. Sería interesante descubrir, cual es superman y cual es el correlato de Clark Kent. Las apuestas están abiertas.
Y regresamos a la pregunta, siempre presente en el ser humano: ¿Quienes somos? Hablando del concepto de identidad que con tantas vidas paralelas que uno termina teniendo sin darse cuenta, pierde su verdadero sentido. Identidad. Lo repito de nuevo para ver si así nos adentramos a su verdadero significado, ya que muchos no la entienden, otros le dan la vuelta y algunos cuantos se jactan de conocerla a la perfección. Aclaremos, de qué identidad hablamos? Aceptemos una realidad para hacer esto más fácil. Repitan después de mí: Soy un bi-tri-cuatri-poli (o más) polar. Sí!!!!! Aceptadlo y serán liberados.
Me temo que somos mucho de lo que escribimos en las redes y somos muy poco también de ellas. Es como dice el hermoso refrán: Nada es cierto, nada es falso, todo depende de la red con la que se vea. Y es verdaderamente interesante como diferentes intereses de diversa índole se entrelazan para formar lo que vendría siendo nuestra alter-reputación. ¿Y para qué nos sirve yiid.com en estos casos? Es la pregunta que de seguro se esta haciendo… pensemos en a lo macro y a lo micro… todas las redes en una sola página web para poder comentar lo que queramos, con un solo movimiento y generar así reacciones.. suena osado, pero seguro. Con yiid es posible. Somos lo que publicamos, lo que publicamos crea nuestra reputación virtual y si es que aceptamos que somos lo que nuestra reputación dice, entonces, es una gran herramienta para mostrar lo que somos o lo que queremos que la gente piense que somos (si, crudo pero cierto) y yiid lo hace fácil. Piénsenlo y úsenlo. Es mi consejo. ¿Te gusta o no te gusta?. Publícalo y lo averiguaremos.
¡Que Latino América no se quede atrás!. Argentina ya aplica el botoncillo mágico de yiid.it, ¿por qué no nosotros también? Nunca sobra tiempo y unos clics de menos siempre se agradecen. Métanse a la página la mitadmas1.com.ar y opinen si les gusta o no, su opinión es importante. Recordemos: un clic y todos reciben la recomendación del momento… o sí no al menos nos evitan el ver artículos que tal vez no sean de nuestro agrado.
Es hora de cruzar el umbral y hacer que cada clic cuente… no sólo para una red, sino para toooodas!!!
NOTA: No es necesario que se pellizque, no es un sueño. Ahora es una realidad. Yiid.it.
No es de extrañarse que metrópoli de tan remarcada europea descendencia y cultura innove en aplicaciones de uso cotidiano en el viejo continente. Me refiero al yiid.it que si no es conocido por usted, le recomiendo que lo recuerde ya que promete y promete mucho para cumplir. Este botoncito de apariencia ingenua puede ahorrarnos tiempo, esfuerzo y permitirnos gritarle al mundo, bueno, a nuestro mundo de redes sociales tan bastas que hay, qué es lo que nos gusta, maravilla o encanta y qué es lo que, sencillamente, no vale la pena…
No cabe duda que los tiempos cambian. Es hora de aventarse a lo que la vida contemporánea nos ofrece. Y para esto hagamos una reflexión: 1) ¿Qué somos? ¿Twitter? ¿Facebook? ¿LinkedIn? ¿Google Buzz? ¿Xing? No se limite, nadie lo hace. Uno, dos, todos… al parecer mientras más enredado esté uno, paradójicamente, más “comunicado” uno anda. (Sí, así de contradictorio es el hombre informático: Usted). 2)¿Dónde estamos? En una página de deportes como la argentina lamitadmas1.com.ar que ya usa el botón yiid.it o ¿tal vez de moda? ¿Alguna noticia que sobresale? Otra que raya en la insensatez, ¿indigno de ser visto por tus contactos a tu parecer? O cualquier elemento que quisieses recomendar por arte de magia a todos tus amigos, conocidos y agregados accidentales, con sólo un pequeño y discreto ¿clic? Sí, no estamos soñando querido lector, un clic y todos se enteran… ¿Realidad o magia pura? Y para terminar nuestra introspección, nuestra última pregunta (Suelte el aire, ahora puede respirar.) ¿A dónde vamos? Para tan fuerte pregunta, fuertes declaraciones… Nadie habla de límites, el internet es el límite. Infinito: concepto redefinido. Nuestros padres hablaban de un cielo infinito, pero para las nuevas generaciones, el cielo no es suficiente. ¿Y qué se podía esperar? Infinidad de páginas, todas con el idílico botoncito que ya me cae tan bien, veo algo que me gusta o que me hace voltear el estómago y ¡CLIC! sonido mágico que automáticamente me permite no sólo chismearlo a mi Face, a mi Twit y a todas esas enredosas redecillas chistosas que, queramos o no, sí afecta nuestro mundo. Nuestro mundo…
Hablo del mundo en el que usted, yo, todos vivimos, comemos, dormimos y usamos todos nuestros sentidos. Aclaro el punto, ya que se puede malinterpretar al mundo paralelo al estilo superman que tenemos pública y/u ocultamente en alguna de estas redes. Sería interesante descubrir, cual es superman y cual es el correlato de Clark Kent. Las apuestas están abiertas.
Y regresamos a la pregunta, siempre presente en el ser humano: ¿Quienes somos? Hablando del concepto de identidad que con tantas vidas paralelas que uno termina teniendo sin darse cuenta, pierde su verdadero sentido. Identidad. Lo repito de nuevo para ver si así nos adentramos a su verdadero significado, ya que muchos no la entienden, otros le dan la vuelta y algunos cuantos se jactan de conocerla a la perfección. Aclaremos, de qué identidad hablamos? Aceptemos una realidad para hacer esto más fácil. Repitan después de mí: Soy un bi-tri-cuatri-poli (o más) polar. Sí!!!!! Aceptadlo y serán liberados.
Me temo que somos mucho de lo que escribimos en las redes y somos muy poco también de ellas. Es como dice el hermoso refrán: Nada es cierto, nada es falso, todo depende de la red con la que se vea. Y es verdaderamente interesante como diferentes intereses de diversa índole se entrelazan para formar lo que vendría siendo nuestra alter-reputación. ¿Y para qué nos sirve yiid.com en estos casos? Es la pregunta que de seguro se esta haciendo… pensemos en a lo macro y a lo micro… todas las redes en una sola página web para poder comentar lo que queramos, con un solo movimiento y generar así reacciones.. suena osado, pero seguro. Con yiid es posible. Somos lo que publicamos, lo que publicamos crea nuestra reputación virtual y si es que aceptamos que somos lo que nuestra reputación dice, entonces, es una gran herramienta para mostrar lo que somos o lo que queremos que la gente piense que somos (si, crudo pero cierto) y yiid lo hace fácil. Piénsenlo y úsenlo. Es mi consejo. ¿Te gusta o no te gusta?. Publícalo y lo averiguaremos.
¡Que Latino América no se quede atrás!. Argentina ya aplica el botoncillo mágico de yiid.it, ¿por qué no nosotros también? Nunca sobra tiempo y unos clics de menos siempre se agradecen. Métanse a la página la mitadmas1.com.ar y opinen si les gusta o no, su opinión es importante. Recordemos: un clic y todos reciben la recomendación del momento… o sí no al menos nos evitan el ver artículos que tal vez no sean de nuestro agrado.
Es hora de cruzar el umbral y hacer que cada clic cuente… no sólo para una red, sino para toooodas!!!
NOTA: No es necesario que se pellizque, no es un sueño. Ahora es una realidad. Yiid.it.
No es de extrañarse que metrópoli de tan remarcada europea descendencia y cultura innove en aplicaciones de uso cotidiano en el viejo continente. Me refiero al yiid.it que si no es conocido por usted, le recomiendo que lo recuerde ya que promete y promete mucho para cumplir. Este botoncito de apariencia ingenua puede ahorrarnos tiempo, esfuerzo y permitirnos gritarle al mundo, bueno, a nuestro mundo de redes sociales tan bastas que hay, qué es lo que nos gusta, maravilla o encanta y qué es lo que, sencillamente, no vale la pena…
No cabe duda que los tiempos cambian. Es hora de aventarse a lo que la vida contemporánea nos ofrece. Y para esto hagamos una reflexión: 1) ¿Qué somos? ¿Twitter? ¿Facebook? ¿LinkedIn? ¿Google Buzz? ¿Xing? No se limite, nadie lo hace. Uno, dos, todos… al parecer mientras más enredado esté uno, paradójicamente, más “comunicado” uno anda. (Sí, así de contradictorio es el hombre informático: Usted). 2)¿Dónde estamos? En una página de deportes como la argentina lamitadmas1.com.ar que ya usa el botón yiid.it o ¿tal vez de moda? ¿Alguna noticia que sobresale? Otra que raya en la insensatez, ¿indigno de ser visto por tus contactos a tu parecer? O cualquier elemento que quisieses recomendar por arte de magia a todos tus amigos, conocidos y agregados accidentales, con sólo un pequeño y discreto ¿clic? Sí, no estamos soñando querido lector, un clic y todos se enteran… ¿Realidad o magia pura? Y para terminar nuestra introspección, nuestra última pregunta (Suelte el aire, ahora puede respirar.) ¿A dónde vamos? Para tan fuerte pregunta, fuertes declaraciones… Nadie habla de límites, el internet es el límite. Infinito: concepto redefinido. Nuestros padres hablaban de un cielo infinito, pero para las nuevas generaciones, el cielo no es suficiente. ¿Y qué se podía esperar? Infinidad de páginas, todas con el idílico botoncito que ya me cae tan bien, veo algo que me gusta o que me hace voltear el estómago y ¡CLIC! sonido mágico que automáticamente me permite no sólo chismearlo a mi Face, a mi Twit y a todas esas enredosas redecillas chistosas que, queramos o no, sí afecta nuestro mundo. Nuestro mundo…
Hablo del mundo en el que usted, yo, todos vivimos, comemos, dormimos y usamos todos nuestros sentidos. Aclaro el punto, ya que se puede malinterpretar al mundo paralelo al estilo superman que tenemos pública y/u ocultamente en alguna de estas redes. Sería interesante descubrir, cual es superman y cual es el correlato de Clark Kent. Las apuestas están abiertas.
Y regresamos a la pregunta, siempre presente en el ser humano: ¿Quienes somos? Hablando del concepto de identidad que con tantas vidas paralelas que uno termina teniendo sin darse cuenta, pierde su verdadero sentido. Identidad. Lo repito de nuevo para ver si así nos adentramos a su verdadero significado, ya que muchos no la entienden, otros le dan la vuelta y algunos cuantos se jactan de conocerla a la perfección. Aclaremos, de qué identidad hablamos? Aceptemos una realidad para hacer esto más fácil. Repitan después de mí: Soy un bi-tri-cuatri-poli (o más) polar. Sí!!!!! Aceptadlo y serán liberados.
Me temo que somos mucho de lo que escribimos en las redes y somos muy poco también de ellas. Es como dice el hermoso refrán: Nada es cierto, nada es falso, todo depende de la red con la que vea. Y es verdaderamente interesante como diferentes intereses de diversa índole se entrelazan para formar lo que vendría siendo nuestra alter-reputación. ¿Y para qué nos sirve yiid.com en estos casos? Es la pregunta que de seguro se esta haciendo… pensemos en a lo macro y a lo micro… todas las redes en una sola página web para poder comentar lo que queramos, con un solo movimiento y generar así reacciones.. suena osado, pero seguro. Con yiid es posible. Somos lo que publicamos, lo que publicamos crea nuestra reputación virtual y si es que aceptamos que somos lo que nuestra reputación dice, entonces, es una gran herramienta para mostrar lo que somos o lo que queremos que la gente piense que somos (si, crudo pero cierto) y yiid lo hace fácil. Piénsenlo y úsenlo. Es mi consejo. ¿Te gusta o no te gusta?. Publícalo y lo averiguaremos.
¡Que Latino América no se quede atrás!. Argentina ya aplica el botoncillo mágico de yiid.it, ¿por qué no nosotros también? Nunca sobra tiempo y unos clics de menos siempre se agradecen. Métanse a la página la mitadmas1.com.ar y opinen si les gusta o no, su opinión es importante. Recordemos: un clic y todos reciben la recomendación del momento… o sí no al menos nos evitan el ver artículos que tal vez no sean de nuestro agrado.
Es hora de cruzar el umbral y hacer que cada clic cuente… no sólo para una red, sino para toooodas!!!
NOTA: No es necesario que se pellizque, no es un sueño. Ahora es una realidad. Yiid.it.